domingo, 14 de octubre de 2012

El credo de un humanista.-


Erich Fromm

1.- Creo que la unidad del hombre, a diferencia de otros seres vivientes, se debe a que el hombre es la vida consciente de sí misma. El hombre es consciente de sí mismo, de su futuro, que es la muerte; de su pequeñez, de su impotencia. Es consciente del otro en cuanto otro. El hombre está en la naturaleza, y sometido a sus leyes, aunque la trascienda con el pensamiento.

2.- Creo que el hombre es consecuencia de la evolución natural: que ha nacido del conflicto de estar preso y separado de la naturaleza y de la necesidad de hallar unidad y armonía con ella.

3.-Creo que la naturaleza del hombre es una incoherencia, debida a las condiciones de la existencia humana, que exige buscarle soluciones, las cuales a su vez crean nuevas incoherencias y la necesidad de nuevas soluciones.

4.- Creo que toda solución a estas incoherencias puede cumplir realmente la condición de ayudar al hombre a superar el sentimiento de separación y a lograr un sentimiento de concordancia, comunidad y participación.

5.- Creo que, en toda solución a estas incoherencias, el hombre sólo tiene la posibilidad de escoger entre avanzar o retroceder. Estas opciones, que se manifiestan en actos precisos, son medios para rebajar o para desarrollar la humanidad que tenemos dentro.

6.-Creo que la alternativa fundamental para el hombre es la elección entre “vida” y “muerte”, entre creatividad y violencia destructiva, entre la realidad y el engaño, entre la objetividad y la intolerancia, entre fraternidad con independencia y dominio con sometimiento.

7.- Creo que podemos atribuir a la “vida” el significado de continuo nacimiento y constante desarrollo.

8.-Creo que podemos atribuir a la “muerte” el significado de suspensión del desarrollo y continua repetición.

9.- Creo que, con la solución regresiva, el hombre trata de encontrar la unidad librándose del insoportable miedo a la soledad y a la incertidumbre, desfigurando lo que lo hace humano y lo atormenta. La orientación regresiva se desarrolla en tres manifestaciones, juntas o separadas: La necrofilia, el narcisismo y la simbiosis incestuosa.
Por necrofilia entiendo el gusto por todo lo que es violencia y destrucción : el deseo de matar, la adoración de la fuerza, la atracción por la muerte, el suicidio y el sadismo y el deseo de transformar lo orgánico en inorgánico sometiéndolo al “orden”. El necrófilo, por carecer de las cualidades necesarias para crear, en su impotencia encuentra más fácil destruir, porque para él sólo una cualidad tienen valor: la fuerza.
Por narcisismo entiendo la falta de un interés autentico por el mundo exterior y un intenso apego a uno mismo, al grupo, clan, religión, nación, raza, etc., con graves distorsiones del juicio racional. En general, la necesidad de satisfacción narcisista deriva de la necesidad de compensar una pobreza material y cultural.
Por simbiosis incestuosa entiendo la tendencia a seguir ligado a la madre y a sus equivalentes : la estirpe, la familia o la tribu ; a descargarse el insoportable peso de la responsabilidad, la libertad y la conciencia, para ser protegido y amado en un estado de seguridad con dependencia, que paga el individuo con el cese de su propio desarrollo humano.

10.-Creo que, escogiendo avanzar, el hombre puede encontrar una nueva unidad mediante el pleno desarrollo de todas sus energías humanas, que se muestran en tres orientaciones, juntas o separadas: la biofilia, el amor a la humanidad y a la naturaleza y la independencia y libertad.

11.- Creo que el amor es la llave principal para abrir las puertas al “crecimiento” del hombre. El amor y la unión a alguien o algo fuera de uno mismo permite trabar relaciones con otros, sentirse uno con otros, sin reducir el sentido de integridad e independencia. El amor es una orientación positiva, para la cual es esencial que se hallen presentes al mismo tiempo la solicitud, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento del objeto de unión.

12.- Creo que la experiencia del amor es el acto más humano y humanizador que es dado gozar al hombre y, como la razón, carece de sentido si se entiende de manera parcial.

13.-Creo en la necesidad de “liberación” de los lazos, externos o internos, como condición para poder tener la “libertad” de crear, obrar, querer saber, etc., para poder llegar a ser un individuo libre, activo y responsable.

14.- Creo que libertad es la capacidad de obedecer la voz de la razón y del conocimiento, en contra de las voces de las pasiones irracionales. Es la emancipación que libera al hombre y lo pone en el camino de emplear sus facultades racionales y de comprender objetivamente el mundo y el papel que en éste representa.

15.- Creo que la “lucha por la libertad” tiene, en general, el sentido excluido de lucha contra la autoridad impuesta sobre la voluntad individual. Hoy “lucha por la libertad” debe significar liberarnos, individual y colectivamente, de la “autoridad” a la que nos hemos sometido “voluntariamente” : liberarnos de las fuerzas interiores que exigen este sometimiento porque somos incapaces de soportar la libertad.

16.- Creo que la “libertad de elección” no siempre es igual para todos los hombres en todo momento. El hombre de orientación exclusivamente necrofílica, narcisista o simbiótico incestuosa, puede tomar sólo una opción regresiva. El hombre libre, liberado de lazos irracionales, no puede tomar ya una opción regresiva.

17.- Creo que el problema de la libertad de elección existe sólo para el hombre de orientaciones contrapuestas, y que esta elección siempre está estrechamente condicionada por deseos inconscientes y por justificaciones tranquilizadoras.

18.- Creo que nadie puede “salvar” a su prójimo decidiendo por él. Únicamente podrá ayudarlo señalándole alternativas posibles, con toda sinceridad y amor, sin sensiblería ni engaño alguno. La conciencia intelectiva de las alternativas liberadoras puede reavivar en un individuo sus energías ocultas y ponerlo en el camino en el que escoja la “vida”, en lugar de la “muerte”.

19.- Creo que la igualdad se siente cuando, al descubrirse uno mismo por completo, se reconoce igual a otros y se identifica con ellos. Todo individuo lleva la humanidad en su interior. La “condición humana” es única e igual en todos los hombres, a pesar de las inevitables diferencias de inteligencia, talento, estatura, color, etc.

20.- Creo que la igualdad entre los hombres se debe recordar especialmente para evitar que uno se convierta en instrumento de otro.

21.- Creo que la fraternidad es el amor dirigido a nuestros semejantes. No obstante, se quedará en palabra hueca mientras no se hayan eliminado todos los lazos “incestuosos” que impiden juzgar objetivamente al “hermano”.

22.- Creo que el individuo no puede entablar estrecha relación con su humanidad en tanto no se disponga a trascender su sociedad y a reconocer de qué modo ésta fomenta o estorba sus potenciales humanas. Si le resultan “naturales” las prohibiciones, las restricciones y la adulteración de los valores, es señal de que no tiene un conocimiento verdadero de la naturaleza humana.

23.- Creo que la sociedad ha chocado siempre con la humanidad, aun teniendo una función a la vez estimulante e inhibitoria. La sociedad no dejará de paralizar al hombre y promover la dominación hasta que su fin se identifique con el de la humanidad.

24.- Creo que podemos y debemos esperar una sociedad cuerda que fomente la capacidad del hombre de amar a sus semejantes, de trabajar y crear, de desarrollar su razón y un sentido real de sí mismo basado en la experiencia de su energía positiva.

25.- Creo que podemos y debemos esperar la recuperación colectiva de una salud mental caracterizada por la capacidad de amar y crear, por la liberación de los lazos incestuosos con el clan y la tierra, por un sentido de identidad basado en la experiencia que tienen de sí mismo el individuo como sujeto y agente de sus facultades y por la capacidad de influir en la realidad exterior e interior a uno mismo, logrando el desarrollo de la objetividad y de la razón.

26.- Creo que, mientras parece que este mundo nuestro enloquece y se deshumaniza, cada vez más individuos sentirán la necesidad de asociarse y colaborar con quienes compartan sus preocupaciones.

27.- Creo que estos hombres de buena voluntad, no sólo deben hacerse una interpretación humana del mundo, sino que también deben señalar el camino y trabajar por su posible transformación: la interpretación sin voluntad de reforma es inútil ; la reforma sin previa interpretación es ciega.

28.- Creo posible la realización de un mundo en que el hombre “ser” mucho aunque “tenga” poco ; un mundo en que el móvil dominante de la existencia no sea el consumo ; un mundo en que el “hombre” sea el fin primero y último ; un mundo en que el hombre pueda encontrar la manera de dar un fin a su ida y la fortaleza de vivir libre y desengañado.

viernes, 28 de septiembre de 2012

La Pareja: Encuentros y Desencuentros.-

Proponemos la creación de un espacio confiable de encuentro y aprendizaje compartido, a través de un trabajo integrador. Cuando me encuentro con otro: ¿Qué veo?, ¿Qué distorsiona mi mirada?, ¿Cuánto de mi historia está puesta en el otro?, ¿Desde qué lugar lo escucho?, ¿Qué me pasa con las diferencias, con los juicios de valor?, ¿Te veo?, ¿Me ves?.
Es precisamente el encuentro con el otro, el espacio grupal, el compartir experiencias, lo que nos permite “darnos cuenta” de lo que nos pasa en el “aquí y ahora” y transformar la dificultad en aprendizaje y nuevas opciones para mejorar el vínculo con nosotros mismos y los demás.

sábado, 22 de septiembre de 2012

El Rey y el Mendigo.-


El rey caminaba por el pueblo cuando se encontró con un mendigo llamado Latif, el mendigo tenia fama de sabio y buen conocedor de la vida, sin embargo, su situación económica era penosa.
Al rey le dio pena y le dijo que le daría una moneda si contestaba una pregunta.
El mendigo acepto, y le respondió la pregunta en forma maravillosa. El rey sorprendido le propuso una nueva pregunta a cambio de otra moneda, y el mendigo acepto el desafío, porque era lo que mas le gustaba, la pregunta tenia mucho que ver con su reino, y Latif nuevamente, no solo contesto la pregunta, sino que además, dio una respuesta inteligente.
El rey le propuso a Latif, que lo acompañe al castillo y que comparta con el las decisiones del palacio, y así fue, a partir de ese momento, Latif se convirtió en el consejero del rey, ya no pasaba hambre, y el rey lo compensaba con un dinero sustancioso, Latif alcanzo una gran fama en el reino, y sobretodo en el castillo, tanta fama le trajo enemigos, que querían ver a Latif lejos de allí.
Buscaban alguna historia que lo perjudicara, hasta que una mañana, un cortesano se acerco al rey y le dijo
- Su majestad, quiero avisarle que su consejero esta preparando un complot
- ¿y como lo sabes?
- porque todos los días, a la 5 de la tarde en forma misteriosa, llega hasta el ala norte del castillo, y se oculta en una habitación, ¿porque razón lo haría? sino para complotar contra usted.
- lo comprobare esta tarde, dijo el rey

Esa tarde, el rey se escondió en un pasillo y vio llegar a Latif, en forma silenciosa, mirando a ambos lados, saco una llave que tenia colgada en el cuello e ingreso a una habitación.
El rey, se dio cuenta, que era cierto, Latif lo estaba engañando, se acerco a la puerta y golpeo.
- Quien es, dijo Latif desde adentro
- ábreme, soy el rey
- Su majestad, que hace aquí
- ¿que haces tu aquí? déjame pasar

Al entrar, el rey comprobó que la habitación era pequeña, oscura, no tenia ventanas ni puertas, y había un gancho colgado del techo con una túnica toda raída, un plato de madera en el piso, y un bastón viejo de madera contra la pared.

- Dime, Latif, que es todo esto, que haces aquí?
- Mi rey, cuando yo llegue al castillo, alcance la fama, deje de pasar hambre y amase una fortuna importante, sin embargo, todas las tardes vengo a este lugar, y observo, la túnica, el plato de madera y el bastón, que era lo único que tenia cuando llegue aquí, y lo hago para no olvidarme de donde vengo.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Proverbio Zen.-



Un grupo de discípulos le preguntó una vez a su maestro Zen: ¿De dónde viene el lado negativo de nuestra mente? El maestro se retiró un momento y enseguida regresó con un gigante lienzo en blanco. En medio del lienzo había un pequeño punto negro.
¿Qué ven en este lienzo? preguntó el maestro. Los discípulos respondieron, un pequeño punto negro. El maestro dijo: Ese es el origen de la mente negativa. Ninguno de ustedes ve la enorme extensión que lo rodea.

martes, 21 de agosto de 2012

Carl Rogers.-


"... la terapia centrada en la persona se basa en una
premisa que al principio pareció azarosa e incierta:
la convicción de que el hombre es, por esencia, un
organismo digno de confianza. Con el correr de los
años, este principio básico se halló confirmado por
la experiencia adquirida con personas perturbadas,
con psicóticos, en pequeños grupos intensivos, alumnos y grupos profesionales. Este principio adquirió
fundamentos cada vez más sólidos, se convirtió en
algo fundamental, aun cuando cada persona deba
aprenderlo, etapa por etapa, por sí misma, a fin de
convencerse de su solidez. Yo lo he descrito recientemente como "la hipótesis poco a poco formulada
y verificada, de acuerdo con la cual el individuo tiene en sí mismo vastos recursos que le permiten
comprehenderse, cambiar su propia representación
personal, sus actitudes y el comportamiento que se
dicta a sí mismo. Por otra parte, esos recursos no
pueden manifestarse sino cuando uno puede ofrecer
un clima definido de actitudes psicológicas facilitadoras. "
(Carl Rogers, El poder de la persona)

Carl Rogers.-


"El cambio personal se ve facilitado cuando el
psicoterapeuta se muestra tal cual es, cuando
en su relación con el cliente es auténtico y no
se escuda tras máscaras o fachadas, sino que
abiertamente manifiesta los sentimientos y las
actitudes que en ese momento surgen en él.
Hemos acuñado el término 'congruencia' para
describir esta condición."
(C.R. Rogers, El proceso de convertirse en persona)

lunes, 20 de agosto de 2012

El miedo innecesario.-


Nada causa tanto sufrimiento como el miedo a sufrir. Evita entonces el miedo innecesario.

Por miedo a sufrir soledad, sufres la tortura de una mala compañía.

Por miedo a sufrir el final de una relación, sufres por años el infierno de una mala pareja.

Por miedo a sufrir las responsabilidades de adulto, sufres de por vida el actuar como un niño inválido.

Por miedo a sufrir a causa de tus errores, sufres las consecuencias de no comprometerte ni jugártela nunca.

Por miedo a sufrir el rechazo de los otros, sufres en tu soledad y tu aislamiento, sin salir nunca hacia el encuentro.

Por miedo a sufrir el que alguien no te quiera, te conviertes en posesivo y lo único que consigues es que todos huyan de ti y te quedes solo.

Por miedo a sufrir una relación sexual no bien lograda, sufres por años la castración de una impotencia impuesta por ti mismo.

Por miedo a fracasar en tus proyectos, sufres el terrible fracaso de no emprender ninguno.

Por miedo a que tu hijo dé un mal paso, lo conviertes en un inmaduro y un sobreprotegido, incapaz de caminar por su cuenta.

Hay un temor al sufrimiento que es sano, porque funciona como una señal de alarma que suena a tiempo para que evites el dolor innecesario. Pero hay un temor al sufrimiento que es enfermo, porque es como una alarma que suena todo el tiempo, que te impide vivir y te causa sufrimientos que podrías evitar.

Evita entonces el miedo innecesario.