sábado, 17 de diciembre de 2011

Vivir despeinadas.-


Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento,
cada experiencia, cada afecto.
Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…
El mundo está loco. Definitivamente loco…
Lo rico, engorda.
Lo lindo sale caro.
El sol que ilumina tu rostro arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
Hacer el amor, despeina.
Reírte a carcajadas, despeina.
Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
Quitarte la ropa, despeina.
Besar a la persona que amas, despeina.
Jugar, despeina.
Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos
yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas dudas
de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer
que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa,
que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser
una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro
y por fuera.
El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria…
Y quizá debería seguir las instrucciones pero...
Cuándo me van a dar la orden de ser feliz?.
Acaso no se dan cuenta que para lucir linda,
me debo de sentir linda…?.
La persona más linda que puedo ser!.
Lo único que realmente importa es
que al mirarme al espejo,
vea a la mujer que quiero ser.

Por eso mi recomendación a todas las mujeres:
Haz el amor,
Entrégate,
Come rico,
Besa,
Abraza,
Baila,
Enamórate,
Relájate,
Viaja,
Salta,
Acuéstate tarde,
Levántate temprano,
Corre,
Vuela,
Canta,
Ponte linda,
Ponte cómoda,
Admira el paisaje,
Disfruta,
y sobre todo,
deja que la vida te despeine.
Lo peor que puede pasarte es que,
sonriendo frente al espejo,
te tengas que volver a peinar.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Gracias!


Dicen que de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más efímero de todos. Y no deja de haber algo de cierto en ello. El saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Ya nuestras abuelas nos lo decían "de gente bien nacida es ser agradecida".

Para algunos es muy fácil dar las "gracias" por los pequeños servicios cotidianos que recibimos, el desayuno, ropa limpia, la oficina aseada... Pero no siempre es así.

Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma mecánica, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.

La gratitud no significa "devolver el favor": si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales... El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.

La persona agradecida busca tener otras atenciones con las personas, no pensando en "pagar" por el beneficio recibido, sino en devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo. ¿Has notado como los niños agradecen los obsequios de sus padres? Lo hacen con una sonrisa, un abrazo y un beso. ¿De que otra manera podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.

Las muestras de afecto son una forma visible de agradecimiento; la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien (o beneficio) recibido.

Conocemos personas a quienes tenemos especial estima, preferencia o cariño por "todo" lo que nos han dado: padres, maestros, cónyuge, amigos, jefes... El motivo de nuestro agradecimiento se debe al "desinterés" que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado.

Nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.

No siempre contamos con la presencia de alguien conocido para salir de un apuro, resolver un percance o un pequeño accidente. ¡Cómo agradecemos que alguien abra la puerta del auto para colocar las cajas que llevamos, nos ofrezca su hogar, o nos ayude a reemplazar el neumático averiado!

El camino para vivir el valor del agradecimiento tiene algunas notas características que implican:

- Reconocer en los demás el esfuerzo por servir
- Acostumbrarnos a dar las gracias
- Tener pequeños detalles de atención con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar los cubiertos en la mesa, un saludo cordial...

La persona que más sirve es la que sabe ser más agradecida.

Fuerza y coraje.-


Es necesario tener fuerza para ser firme,
pero es necesario coraje para ser gentil.

Es necesario tener fuerza para defenderse,
pero es necesario coraje para batallar.

Es necesario tener fuerza para ganar una guerra,
pero es necesario coraje para rendirse ..

Es necesario tener fuerza para estar correcto,
pero es necesario coraje para tener duda.

Es necesario tener fuerza para superar los obstáculos,
pero es necesario coraje para mantener el equilibrio.

Es necesario tener fuerza para sentir el dolor de un amigo,
pero es necesario coraje para reconocer las propias debilidades.

Es necesario tener fuerza para esconder los propios males,
pero es necesario coraje para demostrarlos.

Es necesario tener fuerza para soportar el conflicto,
pero es necesario coraje para hacerlo cesar.

Es necesario tener fuerza para estar solo,
pero es necesario coraje para pedir apoyo.

Es necesario tener fuerza para amar,
pero es necesario coraje para ser amado.

Es necesario tener fuerza para sobrevivir,
pero es necesario coraje para vivir.


Nudo en la sábana.-


"En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible. Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo. Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto.
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que él no tenía tiempo para su hijo, lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en la punta de la sábana.
Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo. Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de él, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre, era uno de los mejores alumnos de la escuela"

El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquél hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún y cuando el gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.

VIVE DE TAL MANERA QUE CUANDO TUS HIJOS PIENSEN EN JUSTICIA, CARIÑO, AMOR E INTEGRIDAD PIENSEN EN TI...

El buen combate.-


Muchas veces en la vida,
vemos nuestros sueños deshechos
y nuestros deseos frustrados,
pero es necesario continuar soñando
o de lo contrario, nuestra alma muere.

Lo importante es seguir librando el Buen Combate.
El Buen Combate es aquél que emprendemos
porque nuestro corazón lo pide.

En épocas heróicas,
en tiempos de los caballeros andantes,
esto era fácil.

Había mucha tierra por conquistar
y estaba todo por hacer.

Hoy el mundo ha cambiado mucho
y el Buen Combate fue transportado
del campo de batalla hacia nuestro propio interior.

El Buen Combate es aquél entablado
en nombre de nuestros sueños.


©Paulo Coelho

Dueño de mis emociones.-



Si me siento dormido, cantaré.

Si me siento triste, reiré.

Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.

Si siento miedo, me lanzaré adelante.

Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.

Si me siento inseguro, levantaré la voz.

Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.

Si me siento incompetente, recordaré éxitos pasados.

Si me siento insignificante, recordaré mis metas.

Hoy seré dueño de mis emociones.

Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.

Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.

Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.

Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.

Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.

Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.

Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.

Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.

En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.